Archive for mayo, 2011

Cuaderno de metro (rebirth) Day 10 ‘ja la tornem a tenir aquí!’

Qué puedo decir, en realidad estoy mucho más contento por ellos que por mí. Es su trabajo, su esfuerzo, su genialidad, y su recompensa. Yo, por mi parte, intento aprender de todo, como siempre. Aprender que los límites tan sólo son nuevos comienzos, que aunque se llegue al techo, siempre hay alguna forma de subir a la sigiuente planta del edificio. Que cuando un equipo de 11 genios es un verdadero equipo, la magia resultante es equiparable a la de 1000 genios por separado.
Las personas unidas, no suman, se multiplican.

Cuaderno de metro (rebirth) Day 9 ‘sigue la pauta’

Hay que ver como nos gusta, en el fondo, que nos digan lo que tenemos que hacer. Tampoco es que pueda criticar en exceso esa actitud, ya que,desde niños, a todos nos entrenan con bastante perseverancia en esa disciplina.
Imagino a un infante de unos 3 años de edad al que colocan ante sí una botella de lejía y una de zumo para que escoja de cual quiere beber. Si escoge la de lejía y se la bebe, puede incluso llegar a fallecer. Pero si coge la del zumo, se la bebe, y nadie le dice nada a cerca de la otra botella, probablemente nunca llegará a saber que podría haber sido letal para su salud.
Podría aventurarme a decir, pues, que las personas no aprendemos a elegir hasta que no escogemos por primera vez la opción menos adecuada. O, en su defecto, hasta que alguien se esfuerza en tratar de mostrarnos cuales son las opciones correctas, y porqué las incorrectas tiene esa condición.
Pero, ¿quién tiene ese poder? ¿quién posee el juicio necesario y justo?. Para alguien que no quiera seguir viviendo, la botella de lejía sería la opción correcta.
En resumen, escoger, decidir,etc… es una carga demasiado pesada que siempre que podemos, le cedemos amablamente a otros para que lo hagan por nosotros.

Cuaderno de metro (rebirth) Day 8 ‘planchado fácil’

Hoy, al poner la colada he vuelto a quedar profundamente intrigado por el botón de ‘planchado fácil’. En primer lugar, ¿qué puede hacer la lavadora para que el planchado posterior de la colada sea menos complicado? Y en el caso de que pueda hacer algo, ¿Por qué no lo hace siempre en vez de colocar un botón para que yo decida si lo hace o no?
En segundo lugar,¿quién le dio poder al diseñador/fabricante de la lavadora para que decida por mí sobre el planchado o no de mi colada?
Si aprieto el botón de ‘planchado fácil’ se crea una especie de implicación moral de mí hacia el elctrodoméstico, es decir, tengo la obligación moral de planchar toda la colada que salga de la lavadora. Ofendiéndose ésta, si tras utilizar su función de ‘planchado fácil’ no plancho la ropa.
Por otro lado, si no utilizo esa función para no contraer la obligación, el electrodoméstico podría dejar de funcionar a causa del desánimo que provoca que no se aprovechen todas las cualidades de un electrodoméstico/trabajador.
Si yo fuera la lavadora y tuviese la capacidad de hacer algo para facilitar el planchado posterior de la colada, desearía, sin duda, ser utilizada para ello.
Todo esto me conduce a un dilema existencial; o comienzo a planchar la ropa, o me voy a lavar al manzanares..

Cuaderno de metro (rebirth) Day 7 ‘viaje de placer’

Si al entrar hoy al metro, una señorita de uniforme bicolor y gorrito me hubiese preguntado si viajaba por placer o por negocios, podría haber respondido orgullosamente que viajo por placer.
Es el segundo día de mi fin de semana entre semana, y la bada sonora podría ser pefectamente ésta:

Efectivamente, esta noche voy al cine, y creo que debo ser uno de los pocos afortunados que disfrutan del día del espectador en pleno fin de semana. La entrada solo me costará 5€, un auténtico lujo con los tiempos que corren. Pese a todo, no voy a ahorrar ni un sólo céntimo, ya que, en mi humilde opinión, gastar nunca puede ser sinónimo de ahorro. Además como diría mi querido padre, gastarme 5€ en la entrada del cine ‘no es necesario’. Y desde luego tiene toda la razón.
Ciertamente, cuando él tenía la edad que tengo yo ahora, ya estaba sacando una familia adelante, mientras yo todavía parezco la bola de acero dentro de la máquina del millón intentando hacer lo propio con mi vida.

P.D: he vuelto caminando desde huertas hasta mi casa, y me sigo sintiendo como un turista por madrid…

Cuaderno de metro (rebirth) Day 6 ‘cast’

Hoy voy a dar un repaso a algunos de los personajes de ficción que más han llamdo mi atención , y con los que me he sentido más identificado.
Empezando por el que se ha convertido en mi objetio de fetiche Nº1, ‘el hombre de Jengibre’, la tierna y dulce galletita de la película de Shrek, que tras sufrir torturas y vejaciones varias, acaba vengándose convertido en una furiosa y gigantesca galleta.
Un nombre propio Derek y un apellido Zoolander, son suficientes para traer inacabables carcajadas a mi recuerdo.
Dentro de la sección ‘malos con causa’, uno de mis preferidos es Jared Nomak (Blade 2), que tras ser utilizado y repudiado por su propio padre, inicia una despiadada y sangrienta venganza.
En el apartado de ‘dirty heroes’, o como a mí me gusta llamarlos, ‘machaquitas’, encontramos a EL Wray, co-protagonista del film Planet Terror dirigido por Robert Rodríguez, dentro de lo que fue la ‘bilogía’ Grindhouse, completada por Death Proof de Quentin Tarantino. Un personaje envuelto en misterio, en apariencia invencible, pero que, como buen héroe, muere antes de acabar la historia.
Y para no mosquear al ministerio de igualdad, ahí van un par de mis heroínas preferidas; Alice (Milla Jovovich) de Resident Evil, y Barbarella (Jane Fonda) de la película homónima de 1968.
Para la sección de ilustres fracasados, tengo a un auténtico Top 1, Ed wood, dirigida por Tim Burton en 1994.
Dos de los locos, no precisamente bajitos, que más me gustan son: Marv (Mickey Rourke) de Sin City, matón desquiciado y extremadamente violento, y el Marqués de Sade protagonizado por Geoffrey Rush en la película ‘Quills’.
Podría seguir horas y horas, pero Principe Pío se apaece ante mis ojos…

Cuaderno de metro (rebirth) Day 5 ‘como matar a un duende’

Sigue aquí, no me ha abandonado durante todo el día. Sabe que soy energía en estado puro y la utiliza a su antojo. Sabe que llevo varios días con las emociones a flor de piel, y lo aprovecha para hacerse más grande.
Estoy convencido de que disfruta cuando me miro en el espejo y no me gusta lo que veo, o cuando, irascible, me enfado y me desespero con mi hija porque lleva una ‘tableta’ de ibuprofeno en el bolsillito de su falda, alegando que le duele la cabeza y que se tomará media pastilla después de comer.
He pasado la jornada escudándome en la ironía, sé que le duele, le debilita, pero nunca lo suficiente. Además, la ironía acaba quemando en mis labios.
Quizá no deba matarle, quizá no sea el enemigo, quizá deba volver a ser mi aliado.
Quizá deba llamarla…no sé…
Pero como siempre, ‘no saber’ resulta ser muy estimulante.

Cuaderno de metro (rebith) Day 4 ‘ruido’

Hoy el tren es especialmente ruidoso, molesto. Puede que no quiera estar aquí, puede que tampoco quiera estar en la superficie. Puede que las notas que toqué al piano, mientras se secaba el suelo de mi habitación, no vuelvan a reproducirse nunca. Ningún día es igual a otro (días de la marmota a parte), pero hay algunos que son especialmente distintos. Algunas veces la diferencia nace de mí, y otras veces la provoca algún hecho azaroso, aleatorio, o como quiera llamarlo.
Probablemente el tren está haciendo el mismo ruido que en los días anteriores, pero hoy llevo esa diferencia conmigo.
El estado de ánimo, que es como un duende juguetón, debe tener la culpa, no yo, no el conductor del metro, el estado de ánimo debe tener la culpa.
Él es capaz de cambiar por completo la percepción que tengo del mundo. Hoy, las paradas que se van sucediendo no parecen las mismas que ayer, y estoy seguro de que la calle arenal y la puerta del sol habrán cambiado por completo.
Pero todavía tengo música…

Cuaderno de metro (rebirth) Day 3 ‘en paralelo?’

Hace algún tiempo, en pleno viaje introspectivo (sin patrocinio químico-farmacológico), tras analizar con detenimiento las dos mayores pasiones de mi vida, a ser la música y el sexo femenino, llegué a la conclusión de que existían ciertos paralelismos entre ambas. Para comenzar, y nunca mejor dicho, por el principio, ambas me acompañan desde los primeros días de mi existencia. La música, que de forma natural nos acompaña a todos, y el sexo femenino representado por mis dos hermanas mayores, y mi propia madre.
Con el paso del tiempo, la música iba cobrando cada vez más protagonismo en mi vida, y con la llegada del ‘despertar sexual’, mi pasión por el sexo femenino traspasaba las fronteras fraternales para extenderse al resto del territorio.
Cada vez conocía más grupos y descubría nuevos estilos musicales, pero nunca llegué a ser ‘fanático’ de ninguna banda o artista. Solía decirme a mí mismo que la música, como concepto, me apasionaba del tal forma que era imposible que se concentrase con mayor intensidad en un solo punto.
Aplicando esa mismo principio a la pasión por el sexo femenino, probablemente en un banal intento de justificar mis desesperantes fracasos sentimentales, acabé concluyendo que no podía amar a una sola mujer por la pasión que tenía por el sexo femenino en sí mismo.
Como todas las teorías, era en el mundo real donde , en base a la experimentación, se confirmaría o se rechazaría. Y para mí sorpresa, las dos mayores pasiones de mi vida no transcurren en paralelo, si no que son dos líneas convergentes. En el lugar donde se cruzan, hay una figura, una mujer. Una mujer que es a la vez mujer y música en mi vida…otro nivel.

Cuaderno de metro (rebirth) Day 2 ‘mediodía’

Esta noche la luna iluminaba con fuerza. Mientras, yo me encuentro en la mitad de mi día. Bien podría decir que en la naturaleza no soy el único que se encuentra al mediodía pasadas las 22h, ya que son muchas las especies animales nocturnas. Pero también es cierto que en todas ellas se observan rasgos de su adaptación a la oscuridad de la noche.
Me pregunto si yo realmente estoy adaptado a la vida nocturna, no tengo una visión que amplifique la poca luz que se percibe de noche, ni tampoco soy excesivamente silencioso tropezado siempre con todo. Si bien es cierto que puedo ir a la nevera a cazar a cualquier hora de la noche, también lo es el hecho de que paso casi todas las noches de mi vida encerrado en una reserva natural no subvencionada llamada Sala Moon (c/aduana 21, Madrid). ‘Se organizan safaris guiados de lunes a sábado’

Cuaderno de metro (rebirth)

He pasado muchos días leyendo el reflejo de otros sobre el papel, sus vivencias, sus estudios, los productos de su imaginación. Creo que ha llegado el momento de volver a observar el mío propio.
Como nota al margen, puedo decir que mi caligrafía sigue siendo igualmente terrorífica, hay cosas que parece imposible empeoren.
La capital y yo no nos hemos abrazado, pero caminamos cogidos de la mano, aquí he encontrado un trabajo para el que parezco haber sido diseñado, curiosamente sigo viviendo de noche. En esta jungla de cemento, monóxido de carbono, y tímidos neones, había una posibilidad entre mas de 3.000.000 de que conociese a una determinada persona, para la que parecen haber sido diseñados mis sentidos. Primero la vi, vi su cabello, sus preciosos labios cuidadosamente pintados (daría cualquier cosa por volver a vivir aquel momento sabiendo lo que ahora sé). Después oí su voz, en parte oculta tras el torrente de decibelios de la sala que se ha convertido en mi segundo hogar. Luego sentí el tacto de sus manos, que, sin saber muy bien por qué, se habían colocado sobre las mías, a su vez colocadas sobre el metacrilato que corona la cabina. Ella me pedía una canción, mientras yo pedía, no sé a quién, que no se separase ni un cm. de allí.
Una posibilidad entre más de 3.000.000, y sucedió
Le digo que me he enamorado de ella, y ella me dice que eso es imposible. Quizá tenga razón, y sea tan imposible como una posibilidad entre más de 3.000.000.

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