Eso, es todo lo que puedo conseguir. Es el mayor nivel de meditación que soy capaz de mantener durante un periodo de tiempo más o menos prolongado.
Una blanca dura el doble que una negra, y cuatro veces más que una corchea. Efectivamente, una blanca es la duración de una nota musical. Así pues, cuando no pienso en nada, estoy pensando en música, cualquier estímulo es suficiente. Ahora mismo tengo la canción de la serie de animación de la pantera rosa ‘loopenado’ por mis neuronas, porque uno de mis contactos de messenger tenía la palabra ‘Pink’ en su nick.
Una parte de mí querría conseguir un mayor nivel de meditación, es decir, conseguir dejar la mente en blanco. Conseguir que mi cerebro se dé un merecido descanso, pero nunca hay tiempo para meditar, nunca hay tiempo…
El fuego siempre encendido, siempre cocinando ideas, música, pensamientos. Quiero parar por un momento, siento que mi cabeza va a explotar, pero nunca hay tiempo…
Si cierro los ojos, aun puedo oír, si me tapo los oídos, aun puedo oler, si me tapo la nariz, aun puedo sentir el sabor de mi propia saliva. Estímulos, estímulos, todo son estímulos, todo está enfocado a no darme reposo. Ya no quiero más, pero nunca hay tiempo…
P.D: Hola amigo, no te imaginas cuanto deseo reunirme contigo. Así, cuando el tiempo haya desaparecido, podré encontrar un huequecito para descansar la mente.